sábado, 23 de marzo de 2019

Aprendizaje Basado en Problemas (ABP)


Aprendizaje basado en problemas (ABP) 

   En el apartado de Planteamiento del problema se muestra la recomendación de diversos informes internacionales del 2009 y la misma legislación (LOE, 2007) de fomentar enfoques de enseñanza-aprendizaje que promuevan el aprendizaje activo del estudiante, entre los que se halla el aprendizaje basado en problemas (ABP). A continuación se describe su origen, características, aspectos fundamentales e inconvenientes. 

   Antecedentes 
   La aplicación del ABP tiene su origen en la escuela de medicina de la Universidad de McMaster (Canadá) en la década de los 60. Este método se desarrolló para mejorar la capacidad de aplicación de los conocimientos teóricos de los estudiantes a los problemas reales del paciente. Se ha aplicado en muchas otras universidades, entre las más destacadas se encuentran la Universidad de Delaware o la de Maastrich (Holanda).  


   El ABP ha sido utilizado en áreas de conocimiento como Ciencias de la Salud, Ciencias Experimentales, Ingenierías y Ciencias Sociales. A nivel europeo su aplicación se encuentra en auge como respuesta a dos hechos: a las deficiencias de la metodología tradicional y a las exigencias del EESS, donde se incluye el desarrollo de competencias que los alumnos deben adquirir y desarrollar y el profesor evaluar (Solaz-Portolés, Sanjosé y Gómez, 2011). 

   Uno de los principios del EEES, además del modelo pedagógico innovador que se ha comentado anteriormente, es el aprendizaje a lo largo de toda la vida (Gavari, 2006). En base a todo esto los expertos proponen la metodología del ABP como una de las más indicadas (Romero et al., 2011). La aplicación de esta metodología es un movimiento en auge en las universidades españolas (Fernández, García, Caso, Fidalgo, y Arias, 2006). 

   Siguiendo la línea de la Educación Superior, el ABP puede ser también una metodología interesante a aplicar en las aulas de Educación Secundaria. Por un lado, la introducción de competencias básicas en la ESO parece seguir a la introducción de competencias transversales en la Universidad (Gámez, 2012). Por otra parte, la adquisición de estas competencias básicas sugiere, como alternativa al modelo tradicional, metodologías de aprendizaje activo como es el aprendizaje basado en  problemas (Romero et al., 2011). 

   Sin embargo, tal como afirma Pecore (2009) la implementación y adaptación de esta metodología a la etapa de Educación Secundaria así como el grado de aplicación por parte del profesorado necesita ser ampliamente investigado.  

  En la revisión bibliográfica se ha encontrado algunos ejemplos de su aplicación  en asignaturas de ciencias, concretamente en el ámbito de la Biología. Entre los contenidos más complicados de entender para los alumnos en Biología se encuentran los de Genética, cuyo contacto principal con los mismos se produce en 
4º de la ESO. Además los contenidos de Herencia Biológica y Genética son valorados como uno de los más importantes dentro de la ESO y su enseñanza con el método del ABP, según algunos autores, (Abril, Muela y Quijano, 2002; Ayuso y Banet, 2002) contribuye a:
  - Mejor comprensión de fenómenos biológicos importantes como la división celular o reproducción de seres vivos, tras dotar a los alumnos de conceptos básicos como la localización, transmisión, herencia de los caracteres. 
  - Permitir que los alumnos comprendan a un nivel básico los avances de la investigación en este ámbito, y sus repercusiones tecnológicas y sociales. 
  - Desarrollo de estrategias de resolución de problemas y actitudes propias del pensamiento científico 
  - Concepción del conocimiento científico un proceso de construcción y sometido a continua revisión, dependiente de la sociedad y del momento histórico. 

   Un ejemplo de la mayor efectividad del ABP frente al método tradicional para un aprendizaje significativo de contenidos sobre selección natural en Biología, la encontramos en el estudio realizado por Pantoja y Covarrubias (2013).

   Características del ABP

   El aprendizaje basado en problemas (ABP) se puede definir como: “un método de aprendizaje basado en el principio de usar problemas como punto de partida para la adquisición e integración de los nuevos conocimientos” (Barrows, 1986, citado en Servicio de Innovación Educativa de la Universidad Politécnica de Madrid, 2008, p.4).

   A la definición anterior tenemos que añadir lo que mantiene Hmelo-Silver (2004), en cuanto a que este método que permite desarrollar simultáneamente tanto las estrategias propias de la resolución de un problema como los conocimientos y habilidades propios de una disciplina. Según Manzanares (2008) el ABP garantiza tanto la adquisición profunda de conocimientos como de habilidades y actitudes necesarias para el aprendizaje, generalizables a otros contextos (implicación en el propio aprendizaje, autorregulación, evaluación crítica, habilidades sociales y cooperación etc).

   Por tanto, el ABP consiste fundamentalmente en el empleo de problemas reales como punto de partida donde a diferencia del método tradicional no se presentan los 

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